Sant Joan de Labritja

Sant Joan de Labritja, un pueblo tranquilo desde el que conectar con la naturaleza.

Estando al norte de Ibiza, Sant Joan de Labritja, es un pueblo tranquilo en el que “los de toda la vida” conviven con extranjeros que han llegado buscando el refugio de esa paz.

Sant Joan es la capital del municipio del mismo nombre. Este se compone de 4 parroquias: Sant Joan, Sant Miquel, Sant Llorenç y Sant Vicent. Todos son pueblos pequeños y rurales. Por eso, se descubren con un paseo rápido. El encanto del municipio reside precisamente en disfrutar de la belleza de sus campos y calas. Cala Xarraca, Cala d’en Serra, Cala de S’illot des Renclí, Cala de Sant Vicent, Benirrás… son sólo algunos ejemplos.

Nuestra recomendación

Dadas las dimensiones de Sant Joan de Labritja, en un breve paseo puede explorarse.

En la calle principal se concentran varias casas encaladas, algunos comercios, varias cafeterías y las oficinas de algún banco. También se encuentra el Ayuntamiento, de dimensiones reducidas, así como la iglesia del pueblo (s. XVIII) que parece más un templo de la Península que uno de la isla.

El estanco de Can Vidal es el comercio más antiguo del pueblo. No sólo despacha tabaco sino también productos de papelería hasta hierbas ibicencas. No dejes de visitarlo.

Curiosidades

En el siglo XIX Sant Joan contaba con gran densidad de vecinos. Los acantilados del norte de Ibiza dificultaban los desembarcos de corsarios y la mala calidad de los caminos dificultaban el tránsito a los que conseguían llegar a tierra.

El pueblo permaneció prácticamente aislado hasta que en 1885 se construyó el primer camino que unía Sant Joan con la capital, Eivissa.

Citas importantes en San Joan de Labritja

El domingo anterior a Santa María (5 de agosto) se celebra un baile popular en el Pou de Labritja, pozo que da nombre al pueblo y al municipio.

Cosas que hacer en Sant Joan de Labritja: