Corsarios en Ibiza

En tiempos en que las Baleares eran asediadas por corsarios, primero africanos/otomanos y luego Ingleses y Franceses (Formenterá llegó a quedar despoblada ante la impunidad de esos ataques), emergió Antonio Riquer, famoso corsario de España e Ibiza, que ayudó entre otras cosas, a no hubiera más corsarios en Ibiza.

Éste venció a más de un centenar de embarcaciones enemigas y, en concreto, al buque Felicity, con bandera gibraltareña, que tenía la supremacía de estos mares.

Las autoridades españolas recompensaron la hazaña de Antonio Riquer con el nombramiento de Capitán de fragata de la Real Armada. La captura del Felicity —un buque mucho más apropiado para el combate— animó a Riquer a hacer más salidas en busca de corsarios enemigos; solo quince días después puso en fuga a otro bergantín inglés en las aguas de la Isla de Tabarca, en la costa de Santa Pola (Alicante).

Por suscripción pública, en 1915 se erigió en el puerto de Ibiza un obelisco, que hoy sigue en pié, en recuerdo de Antonio Riquer y sus compañeros corsarios.