Acueducto de S’Argamassa

El Acueducto romano de S’Argamassa ha perdurado en el tiempo para que podamos aprender de sus infraestructuras

Aunque hablamos del Acueducto de S’Argamassa, en realidad el complejo incluye más elementos. Además de los restos del propio acueducto también se conserva parte de las estructuras de una instalación industrial y de un asentamiento marítimo.

La parte del acueducto mide algo más de 400 metros y está construido con piedras y mortero formado por cal y arena gruesa. El paso del tiempo y del agua por estos conductos ha hecho que estén calcificados y sean más sólidos que nunca.

Data del siglo I d.C. y por lo que han indagado los historiadores se sabe que era utilizado para llevar agua dulce hasta una piscifactoría. Todo el Acueducto de S’Argamassa está muy bien conservado, y de hecho hay tramos en los que se puede ver el propio canal por el que pasaba el agua.

La industria romana de la zona producía filetes de pescado salados y salsas hechas a base de pescado. Para la salsa de aprovechaban hasta las vísceras de los animales, por lo que este acueducto con su piscifactoría eran una industria muy beneficiosa con muy pocos desechos o pérdidas. Los productos se vendían en todos los países del mar Mediterráneo.

Es curioso cómo hay un hotel construido prácticamente al lado, con muy poco margen entre una edificación y la otra. Esto hace que el yacimiento luzca un poco menos, aunque no pierde su explendor.

¿Cómo llegar?

El Acueducto de S’Argamassa está en la playa con el mismo nombre. Para llegar a ella hay que tomar la carretera que va desde Santa Eulària hasta Es Canar, y a los 4 kilómetros de recorrido coger el desvío de la derecha.

El acueducto está enfrente del Hotel Sol S’Argamassa, en la pared que no da al aparcamiento.

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